20/5/09

La Comunicación Institucional como Conversación para la Acción.

La Comunicación Institucional como Conversación para la Acción. Este aporte al horizonte del conocimiento tiene la intención de explorar la comunicación institucional como coordinación del entramado conversacional, dinámica constitutiva e inherente de las organizaciones, mediante la articulación y la activación de los compromisos de las personas con el fin último de acompañar la misión y la visión institucional. Delinearemos componentes conceptuales de una matriz de comunicación institucional que comience a sistematizar la especificidad de la disciplina a la luz de comprender a la organización como red de conversación. Nuestro planteo central indica que es posible enriquecer nuestra tarea observando que la vida y las organizaciones acontecen en el lenguaje. Entender una organización implica explorar las conversaciones que la constituyeron en el pasado y las que la constituyen en la actualidad. Constituimos nuestro mundo mediante nuestras distinciones lingüísticas. No podemos desestimar la importancia de gestionar el modo en que construimos nuestra trama de significados organizacionales a través de compromisos, declaraciones y promesas. La conversación es la unidad minima de interacción social orientada hacia la ejecución exitosa de acciones. Implica un habla y escucha interpretativa entrelazadas en una danza, puesta en escena a través del lenguaje. Hace visible el carácter generativo, performativo del lenguaje. Las conversaciones generaran dos dominios en las organizaciones: de operación (constituido por las conversaciones que se dan dentro de ella) y el de interacción (constituido por las conversaciones que mantiene la organización con sus públicos externos) En ambos momentos encontraremos distintas conversaciones, que articuladas sinérgicamente nos permitirán consolidar el proyecto organizacional: conversaciones para la acción, para crear posibilidades y para posibles conversaciones. En el diseño de cada una de ellas dispondremos de afirmaciones, declaraciones y promesas como materia prima comunicacional. En cada acto de habla nos comprometeremos con la veracidad, sinceridad, legitimidad e inteligibilidad de aquello de lo que hablamos. No asumir el compromiso con estos 4 aspectos nos lleva a otro concepto central: el trasfondo de lo obvio o de escucha. Las conversaciones suceden acopladas en un mundo de conocimientos, presunciones y valores compartidos, generando recurrencia y estabilidad, llevándonos a no ser concientes del mismo. El trasfondo de escucha establece el modo de comunicarnos dentro de la organización y con el entorno. Es el escenario de fondo de posibilidades, de cursos alternativos de acción y de rutinas situadas. Desde allí interpretamos, desde allí escuchamos. Desde el entendimiento vamos respondiendo ¿Qué debemos hacer ahora? Cuando no hay claridad en el trasfondo de escucha, cuando un evento pone en jaque esta transparencia, se instituye un quiebre lingüístico: Una situación que nos revela “el nexo de relaciones que nos son necesarias para cumplir nuestra tarea” (FLORES, F., 1996:31) El arte de diseñar conversaciones será el objetivo de la praxis del comunicador institucional. ¿Qué conversaciones están ausentes? ¿Qué conversaciones son las que me llevan actualmente a cumplir mi objetivo institucional? Son las preguntas primigenias a partir de las cuales diseñar propuestas comunicacionales para conquistar la misión y visión institucionales Este es un camino, pero no el único. Esta abierto a converger con otras miradas, con otros “observadores”.